¿Cómo programar clases efectivas? (Parte 1)

Publicado por Sport Solutions

01-mar-2016 12:33:40

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Una de las mejores maneras de atraer más clientes a tu gimnasio es aumentando los horarios de clases grupales, ya sea por cambio de temporada o por optimizar los servicios con miras a mejorar la retención, en Sport Solutions sabemos que es importante tener en cuenta una serie de aspectos para sacar el máximo provecho.

Durante todo el año los gimnasios experimentan variantes en el flujo de clientes que los obligan ha implementar cambios y reestructuraciones internas, sobre todo en las épocas de mayor demanda que es cuando los socios concurren más seguido; los que dejaron se reincorporan, y también se suman nuevos miembros que vienen por primera vez. 

Ante esta situación, el dueño o administrador del gimnasio, por lo general, se prepara con anticipación para poder satisfacer la creciente demanda de sus servicios. En algunos casos, esto implica comprar más equipo de ejercicio; ampliar las horas de atención al público; contratar más personal de ventas o entrenadores, y también aumentar los horarios de clases grupales.

Este último punto no es tan sencillo de implementar como parece y para hacerlo de una manera efectiva y rentable bien valen algunas recomendaciones:

  • Deje que un experto haga el trabajo

Asegúrate de designar a una persona idónea como responsable de la administración del cuadro de horarios de clases grupales, que conozca acerca de las diferentes disciplinas ofrecidas, así como a los instructores del medio. Esta persona debe basar sus decisiones en un análisis profundo de lo que sucede con este sector.

En tal sentido, ayuda mucho monitorear la asistencia de los socios a cada clase, ver el perfil del instructor, observar las sugerencias o reclamos de los clientes y sobre todo participar, uno como dueño, de las clases que se dictan. A veces es el instructor con más experiencia quien realiza dicho trabajo, pero en ese caso es importante tener seguridad sobre su total imparcialidad y saber fehacientemente que su foco, a la hora de tomar decisiones, está puesto en el cliente.

  • Más no es mejor

Cada gimnasio debería tener un registro con los promedios de asistencia por cada clase y horario. Por ejemplo, si normalmente determinado horario funciona a un 60% de su capacidad máxima, se podría aspirar a lograr un 90% de participación de los socios en esa franja horaria. 

Pero en vez de programar más clases, analice si es posible mover un poco el horario para poder captar así a los clientes nuevos. Piensa en jugar con las mismas piezas pero en diferentes posiciones: ¿Por qué no dejar las clases de pilates o yoga para el final de la mañana o la noche, y programar clases como tae-bo en las horas pico?

Las nuevas clases pueden trabajar inicialmente con un número de alumnos inferior al promedio, pero esta condición no debe prolongarse por más de 3 semanas. Una clase con pocos alumnos no es motivadora para nadie y perjudica la imagen del instructor así como las finanzas de la empresa.

  • No se deje manipular

Recuerda: “El cliente no siempre tiene la razón”. Piensa un momento en esos clientes “especiales” que están en la primera fila de la clase, que muchas veces ayudan a transmitir información al resto de los miembros pero que a la hora de hacer un pedido o reclamo, saben “levantar a las masas” y ponernos en aprietos.

Muchas veces los instructores se valen de este tipo de socios para lograr ciertas concesiones en los horarios de clases (como no permitir un cambio de horario o boicotear a un instructor nuevo). Es por eso que no se deben tomar decisiones basadas solamente en sus sugerencias o reclamos.

  • Cuide su bolsillo

Programar una clase nueva es siempre un riesgo para el gimnasio, ya que significa un costo adicional sin tener la certeza de que su incorporación ayudará a captar nuevos clientes o que permitirá retener a los ya existentes. 

Por eso es recomendable, con las clases nuevas, manejar una tarifa variable en función de la cual el valor hora que cobra el instructor sube a medida que aumenta la cantidad de clientes en esa actividad. Esto ayuda a minimizar los riesgos y se convierte en un reto para el profesional.

Es importante ser realistas con las metas que se establecen, y hay que “venderle” bien la idea al instructor, ayudándolo a captar más alumnos mediante avisos, publicidad boca a boca, clases especiales, etc.

Muy pronto continuaremos con la segunda parte de este interesante tema.

Recuerda que en Sport Solutions estamos para ayudarte, acércate a nosotros y descubre que somos el mejor distribuidor de equipo de gimnasio.

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Categorías: Fitness


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